2007/07/10

Ingenieros de parvulario

Últimamente me encuentro con proyectos de ingeniería que van llegando a la empresa, a cada cual más sorprendente en su presentación.

Parece que muchos de los alumnos que copiaban de la Encarta en bachiller para rellenar trabajos y hacerlos abultados termiron por estudiar cursar una ingeniería sin perder esa manía de meter con calzador folios de información no siempre coherente.

Lo que viene a continuación no se refiere explícitamente a un proyecto completo, aunque la mayor parte de cosas sean aplicables.
Cuando tienes una relación con una empresa, ya has presentado un proyecto, y se te pide una oferta económica es eso: una oferta económica.
  • Debes indicar a qué se refiere para que no haya ambigüedades, si es que no lo has hecho en el proyecto en sí. Si ya has presentado el proyecto no hace falta que lo hagas de nuevo, solo haz referencia a él.
  • No hace falta que metas cuarenta folios de presentación propia, de partners y clientes anteriores; eso ya lo hiciste al presentarte la primera vez. Si te han pedido la oferta será por algo.
  • Sobre tus certificaciones lo mismo que en el punto anterior.
  • No hace falta que incluyas folios copiados y muchas veces mal traducidos de webs de fabricante sobre las tecnologías que vas a usar; no es lo que te han pedido y en todo caso debe ir en un anexo y no embutido entre lo solicitado.
  • Un proyecto o una oferta no son un panfleto promocional. Las fotos de gente sonriente sacadas de clipart o de galerías de Internet son cualquier cosa menos necesaria.
    Estamos tratando con documentos de trabajo, no con propaganda de un centro comercial.
  • La documentación superflua que quieras incluir métela en anexos. Así, en caso de imprimir o distribuir la información realmente necesaria no quedará un documento cojo o mutilado.
  • Que tengas un proyecto tipo listo para rellenar no significa que no tengas que currarte la documentación. Al menos intenta que tenga que ver con el destinatario suprimiendo casos particulares completamente fuera del espectro del cliente.
  • Si es posible, que la documentación no la redacte únicamente un comercial. Si alguien que realiza proyectos de verdad colabora, mejor.
  • Si realmente queda un documento grande estudia la mejor forma de hacérselo llegar al destinatario. Correos electrónicos de 19 MiB no son una opción. Cuelga el fichero en tu web, en un servidor FTP, una web de compartición de ficheros, ... y envía el enlace al documento a través de correo electrónico.

El tiempo es valioso. Es algo obvio que a mucha gente se le olvida, quizá porque le sobra.
Tener que perderlo rebuscando entre papeles inútiles sirve únicamente para enfado y desesperación de quien tiene que hacerlo.

No dar información concisa revela una empanada mental de quien preperó la documentación o induce a pensar que hay algo que ocultar tras una montaña de tedio.

Ahora mismo tengo delante un par de ofertas presentadas tras varias conversaciones e intercambios de documentación.
De una sirven unos 20 folios entresacados de 49.
En la otra poco más de media docena de entre 118. Este es el del email de 19 megas; un capullo.

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