2006/05/06

Como chorizos

Si es que todos somos unos ladrones; sólo hay que vernos la cara.

Si vas a entrar a un centro comercial tienes que: dejar la mochila fuera, sellar lo que quieras llevar encima dentro de una bolsa de plástico, pasar por detectores, ser vigilado por cámaras y guardias de seguridad...

Hoy me he quedado acojonado. Un chico magrebí (por las facciones) estaba saliendo de la caja de un Dia % cuando han empezado a pitar las alarmas del arco detector de RFID. Sólo llevaba en las manos sus compras.
Cuatro personas entre cajeros y cajeras le han tenido un rato pasando entre los arcos, a veces pitando y a veces no, preguntándole a ver qué llevaba encima.
Si todos somos siempre sospechosos imagina un inmigrante magrebí, ese es un chorizo fijo.
El chico estaba flipando.

Después de cachearlo por encima a alguien se le ha encendido la bombilla. ¡ A ver si va a llevar encima algo que por casualidad también hace pitar esto! Eh, tu ¿qué llevas nuevo? ¿esos zapatos son nuevos?
Date! era eso. Ahora resulta que:
- no puedes comprarte unos zapatos sin estar seguro que el antirrobo de la tienda no haga saltar la alarma de otra.
- no puedes alquilar una peli en el videoclub sin que salte la alarma del super cuando vas a comprar las necesarias palomitas (en León es típica la relación Casablanca-Mercadona)
- cualquiera tiene derecho a cachearte por si acaso te llevas 300 pelas de gominolas, sin ser policía o cosa semejante.

Los sistemas antirrobo están en tantos sitios que ni te enteras; muchos de los productos que usamos los traen de fábrica. No he leído nada al respecto, pero espero que no se les ocurra meter chips RFID en el próximo carné de identidad porque paso de tener que llevar hasta los gayumbos apantallados para que en el Carrefour no sepan qué es lo que compro.

No hay comentarios: